Se encuentra usted aquí

Ballet Folklórico Universidad de Santiago

Carlos Reyes Zárate
Director General
"Encontrando las raíces"

El Ballet Folklórico de la Universidad de Santiago nace a en 1965 como resultado de la inquietud de profesores y alumnos de la entonces Universidad Técnica del Estado. Ambos sectores (estudiantado y alumnado) se reúnen y comienzan a ensayar en alguna de las aulas de la Universidad.

En 1981 Carlos Reyes Zárate, profesor de danza y coreografía de la Universidad de Chile, asume la dirección del ballet. Él mismo comenta su rol dentro de la agrupación: “Cuando llegué aquí existía un ballet folklórico. Esa era la idea desde su génesis. Lo que hice yo fue consolidar esas intenciones. Darles un curso y una preparación más técnica”.

El ballet de nuestra Universidad tiene la misión de “proyectar y dar a conocer las manifestaciones expresivo-culturales tradicionales chilenas, orientando su quehacer al estudio, aplicación y creación de diversas manifestaciones de la cultura tradicional”. De esta forma asume el folclore como un campo actual y en movimiento. No como algo exclusivo de generaciones pasadas. Más bien como una forma de conocer, y porqué no, entender mejor a nuestro pueblo.

Con la llegada de Reyes llegó el tiempo en que el ballet comenzó a tener una mayor proyección. Con el paso de los años se ha estructurado un repertorio que incluye 12 obras de creación coreográfica, cuatro programas temáticos y algunas obras menores que avalan la permanencia del Ballet Folclórico de la universidad como espacio para el conocimiento, práctica, proyección y difusión del folclore a nivel nacional e internacional.

Según su director “todas estas obras tienen un carácter temático de desarrollo artístico. En definitiva son historias narradas por la danza y la música”. El proceso es mucho más complejo que poner una canción tradicional y bailarla con trajes típicos como muchos piensan que funciona un ballet folclórico. La verdad es que no pueden estar más alejados de la realidad. “Este es un trabajo concienzudo y responsable. Primero debemos hacer un guión, luego se trabaja la música, el vestuario y, por supuesto, las coreografías”, sentencia Reyes.

El trabajo del Ballet Folklórico no solo se limita a la creación de obras, sino que también existe una labor investigativa de carácter histórico y musical. Es precisamente en esta última área en la que el aporte de Genaro Arias, director musical, es vital.

Su trayectoria le ha valido ser nominado al Premio Nacional del Folclore 1996 como Mejor Ballet Folclórico. Nominación que es muy importante, principalmente debido a que el elenco, tanto del trabajo musical como la del ballet mismo, está plenamente ejecutado por alumnos y ex alumnos de nuestra Casa de Estudios. Como afirma Carlos Reyes, “acá no hay bailarines profesionales. Es todo fruto del ensayo (tres días a la semana, tres horas cada ensayo) y la autogestión”.

La proyección del ballet no solo ha sido a nivel local. Ha representado a la Universidad y al país en el concierto internacional en Montevideo-Uruguay, San Juan-Argentina, Estado de Guerrero-México. A nivel nacional ha participado en las actividades culturales programadas por el Gobierno Regional de la 10ª Región con exitosas presentaciones en Los Lagos, Llanquihue, Puerto Montt, Lago Ranco, Puerto Varas, Fresia, Curaco de Vélez, Achao y Futrono.

Entre las obras de su repertorio se pueden mencionar: “Escenas Campesinas. La Trilla”; “Tres horas antes del día” (La Fiesta de Cuasimodo); “Archipiélago” (Trilogía); “Alturas”; “Canto por Angelito”; “Del Cielo derramen Flores”, entre otras.